lunes, 31 de agosto de 2009

Agrexco; una empresa implicada en el ilegal proceso de colonización de la Palestina ocupada


Una coalición de más de 85 organizaciones se opone firmemente al proyecto liderado por el presidente del Consejo Regional de Languedoc-Roussillon (Francia), George Freche, para la implantación de la empresa israelí, Agrexco. El motivo para oponerse a la implantación de Agrexco es la participación de la empresa exportadora de frutas y hortalizas en la colonización de los territorios palestinos.

El Consejo Regional prevé invertir en infraestructuras que permitan a Agrexco instalar en septiembre de 2010, un almacén frigorífico de 20.000 metros cuadrados en el puerto de Sète donde Agrexco podría manejar hasta 200.000 toneladas de importaciones en frutas y hortalizas.

Este proyecto se inscribe en el marco más amplio de desarrollo del puerto de Sète, segundo puerto comercial en el Mediterráneo en términos de tonelaje, después de Marsella. Para George Freche, se trata de hacer de Séte "uno de los principales puertos del Mediterráneo, entre Génova y Barcelona".


Oposición organizada

85 organizaciones se oponen a este proyecto. Entre ellos partidos políticos (Verdes, PCF, NPA, PG, Variante), sindicatos, las asociaciones de defensa de los derechos humanos (como LDH), organizaciones musulmanas y también organizaciones judías (incluyendo elUJFP).

Denuncian el papel de Agrexco en la colonización de los territorios palestinos, la explotación ilegal de recursos en el Valle del Jordán, y la exportación bajo la etiqueta "Producto de Israel" de los productos cultivados en las colonias que ilegalmente mantiene Israel en Palestina.


colonia israelí situada en el valle del Jordan

El argumento principal del consejo regional es la creación de 200 puestos de trabajo, a lo que miembros de la coalición anti-Agrexco responden que no pueden crearse a costa de la violación del derecho internacional y la legislación que regula los acuerdos entre la UE e Israel


Una empresa implicada en el proceso de colonización

El 50% de Agrexco es propiedad del Estado israelí y el otro 50% de empresas agrícolas. Sus productos frescos se exportan por toda Europa con diversas marcas: Ecofresh Carmel, Carmel Biotop (productos bios), Jordán, Jaffa, Alesia y Coral.
Durante un juicio en Gran Bretaña en 2006, en el que se vio involucrado Agrexco, el gerente general de Agrexco Reino Unido, Amos Orr, tuvo que reconocer ante el tribunal que la empresa exporta entre el 60 y el 70% de los productos de los asentamientos ilegales situados en los territorios ocupados. El acusado había reconocido la no-observancia del Cuarto Convenio de Ginebra por parte de Agrexo e Israel.



Esta política de colonización de la tierra toma cuerpo especialmente en el valle del Jordán (ver foto arriba), Una de las zonas más fértiles del Oriente Medio convertida en una auténtica "No man's land" palestino.


Decenas de asentamientos agrícolas se establecieron en la zona desde 2005. El control por parte de Israel del 95% de la tierra y el 98% de agua (la Autoridad Palestina controla 45 de los 2 400 kilómetros cuadrados) donde los palestinos de Cisjordania no tienen derecho a acceder a ellos sin autorización especial. Además, cercas electrificadas impiden el acceso a las fuentes de agua.

Primer punto de controversia: Agrexco es una de las principales empresas que explota los recursos agrícolas de estas colonias, que son ilegales en virtud del derecho internacional. A la expropiación de tierras y las restricciones a la hora de acceder al agua hay que añadir los numerosos puestos de control (check point) que los palestinos deben de superar. Dichos check Pointe retrasan enormemente el tiempo de transporte, por lo que los productos frescos prácticamente son invendibles. La única manera de sobrevivir es vender la producción a las empresas israelíes como Agrexco o trabajar directamente para ellas. Los productos vendidos por Agrexco se presentan en unas pocas horas en los mercados europeos.
La mano de obra palestina se paga en promedio 40 a 50 shekels (7 a 9 euros) por día de trabajo sin contrato.


En este vídeo podemos ver el testimonio de trabajadores de Agrexco


Segundo punto de controversia: las exportaciones de Agrexco se presentan con la etiqueta de "Producto hecho en Israel“, sin embargo la empresa cuenta con plantas de envasado en las colonias Mekhora, Mehola Argaman, Roi, Hamra, Gaddid y Beit Ha Arava en el Valle del Jordán. Etiquetas israelíes se han fijado en productos producidos en Palestina para beneficiarse de condiciones preferentes de comercio.

Los acuerdos sobre la asociación de libre comercio entre la UE e Israel (basado en "el respeto común de los valores democráticos y los derechos humanos") prevé que sólo los productos israelíes desarrollado dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas del Estado de Israel (las anteriores a 1967) pueden recibir exenciones de derechos de aduana.

Haciendo la vista gorda ante este fraude la PAC se convierte en cómplice del proceso de colonización israelí.


Misión de investigación viaja a Palestina


Cuatro representantes de la coalición anti-Agrexco (Jean-Paul Núñez de Cimade, Vicente Mazurek NPA, José Luis Moragues de CCIPPP y Ennasri Nabil colectiva de los musulmanes de Francia, que fue rechazado en el aeropuerto de Tel Aviv) visitaron del 17 al 26 de Julio de 2009 las granjas en el Valle del Jordán y las fábricas de embalaje de Agrexco, observando la situación sobre el terreno y reuniendo pruebas que podrán ser utilizadas en una posible demanda tal y como se hizo anteriormente en Reino Unido.

36 horas de video recogidas durante la misión de investigación serán publicadas en Otoño. Los miembros de la misión confían en internacionalizar su movilización dentro de la campaña BDS tal y como explica Vincent Mazureck:

"Esto no es una lucha a nivel local. Si se rechaza Agrexco de Sète y se traslada a Barcelona, estaremos en lo mismo ".



Articulo realizado a partir de lo publicado en Rue 89 por Christophe Payet el| 22/08/2009

jueves, 27 de agosto de 2009

Boicot a Israel desde Gaza

Estudiantes universitarios e intelectuales apoyan la propuesta de un boicot generalizado a los productos israelíes, aunque la mayor parte de lo que consumen provienen de su principal enemigo

CARLA FIBLA/ CADENA SER 20-08-2009

Los productos que entran por los pasos fronterizos de Israel se disputan el espacio en las tiendas de la Franja de Gaza con los que de forma "clandestina" lo hacen por los más de 700 túneles de Rafah, al sur del territorio que siguen funcionando noche y día.


Alumnos de universidad y profesores se agrupan y proponen que la Franja de Gaza no adquiera productos israelíes, aunque casi todo lo que consumen proviene de ese país- (CARLA FIBLA)



Cuando lo lógico es pensar que los ciudadanos de Gaza ya tienen bastante intentando acceder a los productos básicos para su supervivencia, nos encontramos con un colectivo de intelectuales, profesores de universidad y artistas que dirigen la activa campaña BPS, que en inglés significa "Boicot, Desinvestment, Sanctions" [Boicot, Desinversión, Sanciones].

Es un grupo de personas que considera que el cambio en la relación del mundo con Israel tiene que nacer desde el territorio palestino, que ellos tienen que ser los primeros que impongan la "no normalización" con el estadojudío para exigir que se levante el bloqueo económico que sufre la población y se abran sin condiciones las fronteras.

Después de la devastadora ofensiva militar israelí de diciembre de 2008 y enero de 2009, a la que los miembros de este grupo llaman "masacre", un nutrido grupo de estudiantes de la Universidad Al Aqsa decidieron imitar a sus mayores y crearon su propio movimiento: PSCABI (Campaña de Solidaridad Palestina para el Boicot de Israel).

El número de estudiantes interesados en concienciar a sus compañeros de aula no ha dejado de aumentar en estos últimos 7 meses. A pesar de las limitaciones, de que en ocasiones no hay alternativa para algunos productos israelíes en la franja, consideran que hay que rechazar todo lo que provenga de Israel.

Una de las personas más activas y carismáticas del territorio, el catedrático Haidar Eib, lidera la campaña BPS y está ayudando a que PSCABI obtenga un número de estudiantes lo suficientemente representativo como para que puedan darse a conocer en el extranjero, y pedir ayuda a universitarios de otros lugares del mundo para que se unan a su causa.

Me invitan a que les acompañe a Rafah para presenciar el primer contacto con un grupo de estudiantes de esta zona del territorio, donde la población es muy conservadora y cerrada a cualquier iniciativa. Durante la escasa hora que nos cuesta llegar desde ciudad de Gaza, por la impresionante carretera de la playa, hasta el centro de Rafah, Mohamed me explica que es injusto que a Israel no se le exija que cumpla las resoluciones de la ONU. "Nosotros vivimos en una gran cárcel sin derechos. Lo único que podemos hacer es plantarnos, llamar la atención de la comunidad internacional no a través de la violencia sino exigiendo que se nos permita tener una vida digna. Vivimos en una constante humillación liderada por Israel, apoyada por Egipto que también ha bloqueado su frontera, y consentida por todos los países supuestamente democráticos que no hacen nada para evitar que millón y medio de personas vivan en unas condiciones inhumanas", asegura Mohamed que a sus 22 años no ha salido nunca de los 360.000 kilómetros cuadrados que ocupa la franja de Gaza.

Denuncian la "ocupación, el apartheid y la colonización" de Israel de su territorio ofreciendo ejemplo concretos de la vida cotidiana de los habitantes. Aseguran estar "hartos" de seguir la corriente de lo que otros deciden por ellos, y por eso hoy se esfuerzan en convencerse los unos a los otros de que el cambio tienen que nacer desde dentro. "Como campaña BPS tenemos contactos con organizaciones internacionales que están difundiendo nuestros objetivos, pero también hemos explicado al Gobierno de Hamás nuestras ideas porque, que Ismail Haniya [jefe del Ejecutivo de la franja de Gaza] pronuncie en un discurso la palabra "BPS" y pida el boicot a Israel, supone que millones de musulmanes en el mundo puedan poner en práctica la campaña", explica entusiasmado el profesor Haidar.

Quince estudiantes, la mayoría en los primeros años de la carrera, acuden al centro de PSCABI en Rafah. Aiman, el encargado de la campaña en esta parte de la franja de Gaza, reparte batidos de fresa y chocolate procedentes de Egipto y pasteles árabes. "Hay que tener en cuenta todos los detalles, para que entiendan que esto es algo muy serio, que puede cambiar nuestra situación", comenta con una amplia sonrisa.

Después de una larga explicación sobre las razones de la campaña, salpicada de nombres como Ghandi, Nelson Mandela, Hugo Chávez, Evo Morales o Ilián Pappé, los alumnos hacen las primeras preguntas: "Usted tiene un coche, ¿le pone gasolina que proviene de Israel?". El profesor Haidar responde con rapidez que plantearse una campaña de boicot a tu principal suministrador es "la ironía de las ironías", pero que dentro de las lógicas limitaciones, porque es imposible ser estrictos en Gaza, está convencido de que el mensaje llegará al exterior y que en Europa o EEUU sí que podrán ser rigurosos. "Tenemos que exponernos primero nosotros, sufrir el boicot porque hay productos mejores con letras hebreas en las tiendas que no compraremos, para que en el extranjero, que además hay escritores, empresarios, artistas,... israelíes, se produzca también ese rechazo. Esperamos que la solidaridad de los que contemplan nuestra situación les lleve a negarse a conversar o saludar a un israelí, si éste no está dispuesto a escuchar y razonar las condiciones que el Gobierno hebreo impone a los palestinos de la franja de Gaza".

Cuesta comprender y aplicar las intenciones de las campañas de boicot a Israel cuando la moneda que circula en el territorio son shekels israelíes, aunque quizás esta realidad sea sólo la muestra del largo camino que les queda por recorrer.

Desalojan a un grupo de espectadores por exhibir banderas palestinas en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza

Zaragoza, 27 de agosto de 2009 (EFE).

Un grupo de espectadores que asistían hoy al partido de baloncesto que enfrentaba a la selección española con la de Israel en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza fueron desalojados por las fuerzas del orden por exhibir, desde sus asientos, banderas palestinas.




Cuando faltaban escasos tres minutos para que acabara el segundo cuarto, un grupo de unas diez personas que ocupaban localidades del fondo pero muy cercanas a la cancha sacaron varias banderas palestinas, con gritos de "Libertad Palestina".

La selección de Israel se enfrento hoy a España en el segundo partido del Torneo de Zaragoza, preparatorio para el Eurobasket de septiembre, y ayer, martes, jugó contra Polonia, en un partido en el que no hubo incidentes.

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Las banderas palestinas molestan, las fotos con soldados, no:
jugadores del Maccabi de Tel Aviv acudieron a felicitar a los soldados israelíes que estaban llevando a cabo la matanza de más de mil personas en Gaza, con la destrucción de ambulancias, hospitales y escuelas como bonus. 16-01-2009

Necesidad del boicot a Israel

Ilan Pappe

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Si hay algo nuevo en la interminable historia de Palestina es el claro cambio que se han producido en la opinión pública en el Reino Unido. Recuerdo que vine a estas islas en 1980, cuando el apoyo a la causa palestina estaba confinado al izquierda y, dentro de ella, a una sección y a una corriente ideológica muy particular. El trauma post-Holocausto y el complejo de culpabilidad, los intereses económicos y militares, y la farsa de Israel como la única democracia en Oriente Medio contribuyó todo ello a proporcionar inmunidad al Estado de Israel. Muy pocas personas cambiaron de idea, según parece, ante un Estado que había desposeído a la mitad de la población palestina originaria, demolido la mitad de sus ciudades y pueblos, discriminado a la minoría de esta población originaria que vivía dentro de los límites de sus fronteras por medio de un sistema de apartheid y dividido en enclaves a dos millones y medio de ellos en una dura y opresiva ocupación militar.

Casi 30 años después parece que se han eliminado todos estos filtros y cataratas en los ojos. La magnitud de la limpieza étnica de 1948 es bien conocida, se deja constancia del sufrimiento de los palestinos en los territorios ocupados e incluso el presidente de Estados Unidos lo describe como insoportable e inhumano. De forma similar, se observa diariamente la destrucción y despoblación de la zona del gran Jerusalén y se reprende y condena frecuentemente la naturaleza racista de las políticas respecto a los palestinos en Israel.

Naciones Unidas describe la realidad de hoy, en 2009, como una “catástrofe humana”. Los sectores conscientes y concienciados de la sociedad británica saben muy bien quién causa y quién produce esta catástrofe. Ya no se relaciona con circunstancias ambiguas o con el “conflicto”, sino que es claramente considera el resultado de las políticas israelíes a los largo de los años. Cuando se le preguntó al Arzobispo Desmond Tutu qué reacción había tenido cuando visitó los territorios ocupados, señaló con tristeza que era peor que la de la del apartheid. Sabía de qué hablaba.

Como en el caso de Sudáfrica, estas personas decentes, ya sea individualmente o como miembros de organizaciones, expresan su indignación ante la opresión, colonización, limpieza étnica y hambruna continuas en Palestina. Buscan maneras de demostrar su protesta y algunos incluso esperan convencer a su gobierno de que cambie su vieja política de indiferencia e inacción ante la continua destrucción de Palestina y de los y las palestinas. Muchos de ellos son judíos, ya que muchas de estas atrocidades se han hecho en su nombre de acuerdo con la lógica de la ideología sionista, y unos pocos de ellos son veteranos de luchas civiles anteriores en su país por causas similares a lo largo y ancho de este mundo. Ya no están confinados a un partido político y provienen de todos los ámbitos de la vida.

Por el momento, el gobierno británico no ha cambiado. También fue pasivo cuando el movimiento anti-apartheid en este país le pidió que impusiera sanciones a Sudáfrica. Fueron necesarias varias décadas para que este activismo desde abajo llegara al más alto nivel político. En el caso de Palestina cuesta más tiempo: la culpa por el Holocausto, los relatos históricos y las distorsiones contemporáneas de Israel como una democracia que busca la paz y de los palestinos como los eternos terroristas islámicos bloquearon el flujo del impulso popular. Pero está empezando a encontrar su lugar y su presencia, a pesar de la acusación hecha a toda demanda de este tipo de ser anti-semítica y a pesar de la demonización del Islam y de los árabes. El tercer sector, este vínculo importante entre los civiles y las agencias gubernamentales, nos ha mostrado el camino: un sindicato tras otro, un grupo profesional tras otro han enviado todos ellos recientemente un mensaje claro: ya está bien. Se ha hecho en nombre de la decencia, de la moralidad humana y del compromiso civil básico de no permanecer de brazos cruzados ante las atrocidades del tipo de las que Israel ha cometido y sigue cometiendo contra el pueblo palestino.

En los últimos ocho años la política criminal israelí se intensificó y los activistas palestinos buscaban nuevas maneras de hacerle frente. Las probaron todas, la lucha armada, la guerra de guerrilla, el terrorismo y la diplomacia: no funcionó ninguna. Y, sin embargo, no se rinden y ahora proponen una estrategia no violenta, la del boicot, desinversión y sanciones. Con estos medios quieren persuadir a los gobiernos occidentales de salvar de una catástrofe y de un baño de sangre inminentes no sólo a ellos sino, irónicamente, también a los judíos en Israel. Esta estrategia generó el llamamiento al boicot cultural a Israel. Cualquier ámbito de la existencia palestina expresa esta petición: la sociedad civil bajo la ocupación y los palestinos bajo Israel. La apoyan los refugiados palestinos y la encabezan miembros de las comunidades de los palestinos en el exilio. Llega en el momento preciso y ofrece a individuos y organizaciones en el Reino Unido una manera de expresar su indignación ante las políticas israelíes y, al mismo tiempo, una vía de participación en la presión global al gobierno para que cambie su política de proporcionar inmunidad a la impunidad.

Es desconcertante que, por el momento, este cambio en la opinión pública no haya tenido impacto en la política, pero de nuevo tenemos que recordar los tortuosos caminos que tuvo que recorrer la campaña contra el apartheid [sudafricano] antes de convertirse en política. También merece la pena recordar que dos valientes mujeres de Dublín, que tenían el duro trabajo de cajeras de supermercado, fueron las únicas que se negaron a vender productos sudafricanos. Veintinueve años después, los británicos se unieron a los demás en la imposición de sanciones a Sudáfrica. Así, mientras los gobiernos dudan por razones cínicas, por temor a ser acusados de anti-semitismo o quizá debido a inhibiciones islamofóbicas, los ciudadanos y los activistas hace cuanto está en su mano, simbólica y físicamente, para informar, protestar y denunciar. Tienen una campaña más organizada, la del boicot cultural, o pueden unirse a sus sindicatos en la política coordinada de presión. También puede utilizar su nombre o su prestigio para indicarnos a todos nosotros que las personas decentes de este mundo no pueden apoyar lo que hace y significa Israel. No saben si su acción producirá un cambio inmediato ni si tendrán la suerte de ver el cambio en el lapso de sus vidas. Pero en su propio libro personal de quiénes son y de qué hicieron en sus vidas, y ante el severo ojo de la valoración histórica se les incluirá junto con todos aquellos que no permanecieron indiferentes cuando la inhumanidad bramaba disfrazada de democracia en sus propios países o en cualquier otro lugar.

Por otra parte, los ciudadanos de este país, especialmente los famosos, que continúan difundiendo, con bastante frecuencia por ignorancia o por razones bastante más siniestras, la fábula de Israel como una sociedad culta occidental o como “la única democracia en Oriente Medio” no sólo están equivocados en relación a los hechos. Proporcionan inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo. Algunos de ellos nos piden que dejemos la cultura fuera de nuestras acciones políticas. Este enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción es moralmente corrupta y lógicamente caduca. Un día, finalmente, la indignación desde abajo, incluyendo en el propio Israel, producirá una nueva política; la actual administración estadounidense ya está dando las primeras muestras de ello. La historia no vio con buenos ojos a los directores de cine que colaboraron con el senador estadounidense Joseph McCarthy en los años cincuenta o apoyaron el apartheid. Adoptará una actitud similar con aquellos que ahora callan acerca de Palestina.

Un excelente caso al respecto se reveló el mes pasado en Edimburgo. El director de cine Ken Loach dirigió una campaña contra las relaciones oficiales y financieras que tenía el festival de cine de la ciudad con la embajada israelí. El sentido de esta postura era transmitir el mensaje de que esta embajada no sólo representa a los directores de cine de Israel, sino también a sus generales que habían masacrado al pueblo de Gaza, a sus torturadores que torturaran a los palestinos y las palestinas en las cárceles, a sus jueces que envían sin juicio a la cárcel a 10.000 palestinos (la mitad de los cuales son menores), a sus racistas alcaldes que quieren expulsar a los árabes de sus ciudades, a sus arquitectos que construyen muros para encerrar a las personas e impedirles que acudan a sus campos, escuelas, cines y oficinas, y a sus políticos que crean una y otra vez estrategias para completar la limpieza étnica de Palestina que iniciaron en 1948. Ken Loach consideró que la única manera de boicotear el festival en su conjunto sería situar a sus directores en un sentido y perspectiva moral. Tenía razón, así que lo hizo porque el caso está nítidamente definido y la acción es tan simple y tan pura.

No es sorprendente que se oyeran voces en contra. Ésta es una batalla que está en curso y no se ganará fácilmente. Mientras escribo estas líneas conmemoramos 42 años de ocupación israelí, la más larga y una de las más crueles de los tiempos modernos. Pero el tiempo también ha generado la lucidez necesaria para tomar estas decisiones. Esta es la razón por la que la acción de Ken Loach fue efectiva inmediatamente; la próxima vez ni siquiera será necesaria. Uno de sus críticos trató de señalar el hecho de que hay personas en Israel a las que les gustan las películas de Ken Loach, por lo tanto, lo que él hacía era un tanto ingrato. Puedo asegurar que aquellos de nosotros en Israel que vemos las película de Loach también somos quienes aplaudimos su valentía y, a diferencia de este crítico, no creemos que esto sea un acto similar a pedir la destrucción de Israel sino, más bien, la única manera de salvar a los judíos y a los árabes que viven ahí. Pero, en todo caso, es difícil tomar estas críticas en serio cuando van acompañadas de la descripción de Palestina como una entidad terrorista y de Israel como una democracia como Gran Bretaña. La mayoría de nosotros en el Reino Unido estamos lejos de esta necedad propagandísticas y estamos preparados para el cambio. Ahora estamos esperando a que el gobierno de estas islas haga lo mismo.

Ilan Pappe es [un historiador israelí exilado en Reino Unido y] director del Departamento de Historia de la Universidad de Exeter. Este artículo se publicó originalmente en pulsemedia.org y se publica con permiso del autor.

Un israelí llega a la dolorosa conclusión de que el boicot a Israel es el único modo de salvar a su país

Los periódicos israelíes han estado recogido a lo largo de todo el verano artículos respecto a una campaña internacional de Boicot a Israel.

Se han retirado películas de festivales de cine israelíes, Leonard Cohen está siendo sometido a una presión muy intensa debido a su decisión de cantar en Tel Aviv, OXFAM ha roto sus relaciones con una famosa actriz británica que publicita cosméticos producidos en los Territorios ocupados.

Con toda claridad, la campaña destinada a utilizar la misma táctica que colaboró a derribar el apartheid sudafricano cada vez concita más apoyos en todo el mundo. No sorprende que muchos israelíes, incluso entre los pacifistas, no se sumen a la campaña. Un Boicot global podría incluir reminiscencias antisemitas. Además surge la cuestión del doble rasero. ¿Por qué no boicotear a China por sus violaciones de los derechos humanos? Es muy contradictorio boicotear a tu propio país.

No es fácil para mí, como ciudadano israelí, pedirle a gobiernos extranjeros, autoridades regionales, movimientos sociales internacionales, sindicatos y ciudadanos que boicoteen a Israel.

Pero hoy, al mismo tiempo que veo a mis dos hijos pequeños jugar en el jardín, estoy convencido de que el Boicot es el único modo en que Israel puede salvarse de sí mismo. Y lo digo porque hemos llegado a un cruce de caminos histórico y la crisis actual demanda medidas dramáticas. Digo esto como judío que ha elegido criar a sus hijos en Israel, que ha sido miembro del campo por la paz durante los últimos 30 años y que siente una gran ansiedad respecto al futuro de este país.

El modo más preciso de definir al Israel de hoy es el de un Estado de apartheid. Durante los últimos 42 años, Israel ha controlado toda la tierra entre el río Jordan y el Mar Mediterráneo. En esta región residen cerca de 6 millones de israelíes y en torno a 5 millones de palestinos. De entre ellos, 3,5 millones de palestinos y medio millón de judíos viven en la zona que Israel ocupó en 1967 y aunque viven en el mismo lugar, se les aplican sistemas legales totalmente diferentes. Los palestinos no tienen estado y viven privados de sus derechos humanos más fundamentales. En contraste con esto, todo los judíos, vivan en Israel o en Territorio ocupado, son ciudadanos de pleno derecho del Estado de Israel.

Lo que me mantiene en vilo, como padre y como ciudadano, es como garantizar que mis dos hijos, así como los dos hijos de mis vecinos palestinos no crezcan en este régimen de apartheid.

Sólo hay dos modos moralmente aceptables de conseguirlo.

El primero es la solución de Un Estado, ofrecerles la ciudadanía a todos los palestinos y establecer una democracia binacional en todo el área controlada por Israel. Teniendo en cuenta la demografía, esto supondría el fin del concepto de un estado judío. Un anatema para la mayoría de los judíos.

El segundo modo de terminar con nuestro apartheid sería la solución de los dos estados. Es decir la retirada de Israel a la fronteras anteriores a 1967 con intercambios de territorio, la división de Jerusalén y el reconocimiento del derecho palestino al retorno de un número limitado de 4,5 millones de refugiados que podrían regresar a Israel, mientras el resto podría regresar al nuevo estado palestino.

Geográficamente, la solución de un estado único parece mucho más realista, ya que palestinos y judíos ya se encuentran mezclados: además, sobre el terreno, la solución de un estado único, en su manifestación de régimen de Apartheid, es ya una realidad.

Ideológicamente la solución de dos estados es más realista ya que menos del 1% de los judíos y sólo una minoría de los palestinos apoya la binacionalidad.

Por ahora es más realista alterar la realidad geográfica que la realidad ideológica. Si en el futuro, dos pueblos deciden compartir un estado, que lo hagan, pero no es algo que deseen en la actualidad.

Si la solución de los dos estados es el modo de terminar con el Estado de Apartheid, ¿como llegamos a ese objetivo?

Estoy convencido de que la presión desde el exterior es ya la única alternativa. A lo largo de las últimas tres décadas, los colonos judíos en los Territorio Ocupados han aumentado su número de manera importante. El mito de una Jerusalén unificada a llevado a la creación de una ciudad de Apartheid donde los palestinos no son ciudadanos y no recoven servicios básicos. El campo israelí por la paz se ha desvanecido gradualmente hasta su práctica inexistencia y la política israelí avanza cada vez más hacia la extrema derecha.

Está claro, por tanto, que el único modo de luchar contra el apartheid es a través de una presión masiva desde el exterior. Las palabras de condena de la Administración Obama y la Unión Europea no se traducen en el más mínimo resultado. Ni siquiera una congelación del crecimiento de los asentamientos, ni mucho menos una retirada de los territorios ocupados.

En consecuencia, he decidido sumarme al Boicot, Desinversiones y sanciones que fue lanzado por activistas palestinos en 2005 y que desde entonces se ha extendido por el planeta. El objetivo es que Israel respete sus obligaciones ante el Derecho Internacional y que los palestinos consigan ejercer su autodeterminación.

En Bilbao, España, (País Vasco) una coalición de organizaciones de todo el mundo formularon los diez puntos de la campaña de Boycott, Desinversiones y Sanciones con el objetivo de “presionar a Israel de manera sostenible y gradual con sensibilidad a los diversos contextos y en función de las capacidades de cada uno”. Por ejemplo, el esfuerzo comienza con sanciones y desinversiones de compañías israelíes que operan en los territorios ocupados, y continá presionando a aquellos que colaboran en sostener y reforzar la ocupación de manera visible.

Del mismo modo, los artistas que vienen a Israel con el objetivo de llamar la atención respecto a la ocupación son bienvenidos. Los que sólo vienen a actuar no lo son. Poner una presión internacional masiva sobre Israel es el único modo de garantizar que la próxima generación de israelíes y palestinos, incluídos mis dos hijos, no crezcan bajo un régimen de Apartheid.

* Neve Gordon es profesor de Ciencia Política. Universidad Ben Gurion-Beer Sheva. Israel. Traducido por Alberto Arce para Rebelión

lunes, 24 de agosto de 2009

LLAMAMIENTO AL BOICOT, RETIRADA DE INVERSIONES Y SANCIONES CONTRA ISRAEL hasta que acate el derecho internacional y los principios universales de dere

171 organizaciones palestinas de la sociedad civil que representan a tres partes integrales del pueblo palestino -los refugiados palestinos, los palestinos que viven bajo la ocupación y los palestinos ciudadanos de Israel- han emitido el Llamamiento que reproducimos a continuación con motivo del primer aniversario de la opinión consultiva dictada por el Tribunal internacional de Justicia acerca del Muro que está construyendo Israel en la Palestina ocupada.


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SOCIEDAD CIVIL PALESTINA


LLAMAMIENTO AL BOICOT, RETIRADA DE INVERSIONES Y SANCIONES CONTRA ISRAEL hasta que acate el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos, 9 de julio de 2005

Uno año despuיs de la histórica opinión consultiva dictada por el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) que determinó que el Muro que Israel está construyendo en el territorio palestino ocupado es ilegal, Israel continúa la construcción de su Muro colonial con un desprecio total hacia la decisión del Tribunal. Al cabo de treinta y ocho años de ocupación israelí de Cisjordania (incluido Jerusalיn este), de Gaza y los Altos de Golán sirios, Israel continúa expandiendo las colonias judías. Se ha anexionado unilateralmente el ocupado Jerusalיn este y los Altos de Golán, y ahora se está anexionando de facto amplias zonas de Cisjordania por medio del Muro. Israel tambiיn está planeando - a la sombra de su proyectada desconexión de Gaza- construir y expandir colonias en Cisjordania. Cincuenta y siete años despuיs de se creara el Estado de Israel fundamentalmente sobre tierra limpiada יtnicamente de sus dueños palestinos, una mayoría de palestinos son refugiados, la mayoría de ellos sin Estado. Por otra parte, el consolidado sistema israelí de discriminación racial contra sus propios ciudadanos árabe-palestinos permanece inalterado.


A la vista de las persistentes violaciones por parte de Israel del derecho internacional,

dado que desde 1948 cientos de resoluciones de Naciones Unidas han condenado por ilegales la políticas discriminatorias y racistas de Israel, y han llamado a que se apliquen remedios inmediatos, adecuados y eficaces, y

dado que todas las formas de intervención internacional y conciliadoras no han logrado hasta ahora convencer u obligar a Israel a acatar el derecho internacional, a respetar los derechos humanos fundamentales, y a acabar con su ocupación y su opresión del pueblo palestino, y

en vista del hecho de que las personas de conciencia de la comunidad internacional históricamente han respaldado la responsabilidad moral de combatir la injusticia, como ejemplifica la lucha para abolir el apartheid en Sudáfrica a travיs de diversas formas de boicot, retirada de inversiones y sanciones;

inspirados por la lucha de Sudáfrica contra el apartheid y en el espíritu de la solidaridad internacional, la coherencia moral y la resistencia a la injusticia y la opresión,

nosotros, representantes de la sociedad civil palestina hacemos un llamamiento a la sociedad civil internacional y a las personas de conciencia de todo el mundo para que impongan un amplio boicot e implementen iniciativas de retirada de inversiones contra Israel similares a las aplicadas a Sudáfrica en la era del apartheid. Os apelamos a presionar a vuestros respectivos Estados para que impongan embargos y sanciones contra Israel. Tambiיn invitamos a los israelíes de conciencia a apoyar este llamamiento, por la justicia y la paz genuina.

Estas medidas punitiva no-violentas deben ser mantenidas hasta que Israel cumpla con su obligación de reconocer el derecho inalienable a la autodeterminación del pueblo palestino y hasta que acate por completo los preceptos del derecho internacional por medio de:

1. Acabar con su ocupación y colonización de todas las tierras árabes y desmantelar el Muro;
2. Reconocer los derechos fundamentales de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel a una igualdad plena y
3. Respetar, proteger y promover los derechos de los refugiados palestinos a retornar a sus hogares y propiedades tal como estipula la resolución 194 de Naciones Unidas.


REFRENDADO POR: las fuerzas políticas palestinas, sindicatos, asociaciones coaliciones y organizaciones que representan a las tres partes integrales del pueblo palestino: los refugiados palestinos, los palestinos bajo la ocupación y los ciudadanos palestinos de Israel.


SINIDCATOS, ASOCIACIONES, CAMPAÑAS

1. Consejo de las Fuerzas Nacionales e Islámicas en Palestina
(organismo que coordina a la mayoría de los partidos políticos en los territorios palestinos ocupados)
2. Comisión Palestina Independiente por los Derechos del Ciudadanos (PICCR, en sus siglas en inglיs como todas las que viene a continuación)
3. Unión de las Asociaciones de Base de la Comunidad Árabe (ITTIJAH), Haifa
4. Forum de ONG´s palestinas en Líbano
5. Federación General Palestina de Sindicatos (PGFTU)
6. Unión General de Mujeres Palestinas (GUPW)
7. Unión General de Profesores Palestinos (GUPT)
8. Federación de Sindicatos de Profesores y Trabajadores Universitarios Palestinos
9. Consorcio de Asociaciones Profesionales
10. Unión de los Comitיs Palestinos de Ayuda Mיdica (UPMRC)
11. Comitיs de Salud - Cisjordania
12. Unión de Comitיs de Trabajo Agrícola (UAWC)
13. Unión de Comitיs Palestinos de Ayuda Agrícola (PARC)
14. Unión de Comitיs de Salud - Gaza (UHWC)
15. Unión de Granjeros Palestinos
16. Iniciativa Jurídica de los Territorios Palestinos Ocupados y Altos de Golán Sirios (OPGAI)
17. Unión General de Discapacitados Palestinos
18. Federación Palestina de Comitיs de Acción de la Mujer (PFWAC)
19. Campaña Palestina para el Boicot Acadיmico y Cultural a Israel
(PACBI)
20. Campaña Palestina contra el Muro del Apartheid
21. Unión de Profesores de Escuelas Privadas
22. Unión de los Comitיs de Trabajo de la Mujer, Tulkarem (UWWC)
23. Asociación de Dentistas - Jerusalיn Centro
24. Asociación de Ingenieros Palestinos
25. Asociación de Abogados
26. Red para la Erradicación del Analfabetismo y Educación de Adultos, Ramala
27. Comitי Coordinador de Centros de Rehabilitación - Cisjordania
28. Coalición de Organizaciones de la Sociedad Civil Libanesa (150 organizaciones)
29. Solidaridad con los Derechos Humanos Palestinos (SPHR), Red de estudiantes con sede en Asociaciones Universitarias Canadienses

ASOCIACIONES/ORGANIZACIONES DE DERECHOS DE LOS REFUGADOS

1. Al-Ard Comitיs para la Defensa del Derecho al Retorno, Siria
2 .Al-Awda Sociedad de Caridad, Beit Jala
3. Al Awda - Coalición Estadounidense del Derecho al Retorno, U.S.A
4. Al-Awda Toronto
5. Grupo Aidun - Líbano
6. Grupo Aidun - Siria
7. Centro Cultural y de Formación Teatral Alrowwad , Campo de refugiados de Aida
8. Asociación para la Defensa de los Derechos de los Desplazados Internos (ADRID), Nazareth
9. BADIL, Belיn
10. Comitי para el Retorno Definitivo, Siria
11. Comitי de Defensa de los Derechos de los Refugiados Palestinos, Nablus
12. Consorcio de Habitantes Desplazados de los Pueblos y Ciudades Palestinos Destruidos
13. Filastinuna - Siria
14. Centro Handala, Campo de refugiados 'Azza (Beit Jibreen), Belיn
15. Alto Comisionado para la Defensa del Derecho al Retorno, Jordania
(incluyendo la firma personal de 71 miembros del parlamento, partidos políticos y sindicatos de Jordania)
16. Alto Comitי Nacional de Defensa del Derecho al Retorno, Ramala
17. Congreso Internacional del Derecho al Retorno (RORC)
18. Jermana, Siria
19. Centro Laji, Campo de Aida, Belיn
20. Comitי Local para la Rehabilitación, campo de refugiados Qalandia, Jerusalיn
21. Comitי Local para la Rehabilitación de los Discapacitados, campo de Deheishe, Belיn
22. Comitי Nacional Palestino para la Defensa del Derecho al Retorno, Siria
23. Asociación de la Retorno Palestino, Siria
24. Foro del Retorno Palestino, Siria
25. Coalición del Derecho al Retorno Palestino (Palestina, Países Árabes,
Europa, EEUU)
26. Confederación del Derecho al Retorno Palestino -Europa (Austria, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Polonia, Suecia)
27. Foro de la Juventud Palestina del Derecho al Retorno, Siria
28. Comitיs Populares de la OLP - campos de refugiados de Cisjordania
29. Comitיs Populares de la OLP - campos de refugiados de Gaza
30. Comitי Popular - Campo de al-'Azza (Beit Jibreen), Belיn
31. Comitי Popular - Campo de Deheishe, Belיn
32. Shaml, Ramala
33. Unión de Centros de Actividad de la Mujer - Campos de refugiados de Cisjordania
34. Unión de Centros de Actividad de la Juventud- Campos de refugiados Palestinos
35. Centros de Actividad de la Mujer - Campo de Deheishe, Belיn
36. Centro Cultural Yafa, Campo de Balata, Nablus

ORGANIZACIONES

1. Abna' al-Balad Society, Nablus
2. Addameer Center for Human Rights, Gaza
3. Addameer Prisoners' Support and Human Rights Association, Ramala
4. Alanqa' Cultural Association, Hebrón
5. Al-Awda Palestinian Folklore Society, Hebrón
6. Al-Doha Children's Cultural Center, Belיn
7. Al-Huda Islamic Center, Belיn
8. Al-Jeel al-Jadid Society, Haifa
9. Al-Karameh Cultural Society, Um al-Fahm
10. Al-Maghazi Cultural Center, Gaza
11. Al-Marsad Al-Arabi, Altos de Golán ocupados por Siria
12. Al-Mezan Center for Human Rights, Gaza
13. Al-Nahda Cultural Forum, Hebrón
14. Al-Taghrid Society for Culture and Arts, Gaza
15. Alternative Tourism Group, Beit Sahour (ATG)
16. Al-Wafa' Charitable Society, Gaza
17. Applied Research Institute Jerusalem (ARIJ)
18. Arab Association for Human Rights, Nazareth (HRA)
19. Arab Center for Agricultural Development (ACAD)
20. Arab Center for Agricultural Development-Gaza
21. Arab Education Institute (AEI) - Pax Christie Bethlehem
22. Arab Orthodox Charitable Society - Beit Sahour
23. Arab Orthodox Charity - Beit Jala
24. Arab Orthodox Club - Beit Jala
25. Arab Orthodox Club - Beit Sahour
26. Arab Students' Collective, Universidad de Toronto
27. Arab Thought Forum, Jerusalem (AFT)
28. Association for Cultural Exchange Hebron - Francia
29. Association Najdeh, Líbano
30. Authority for Environmental Quality, Jenin
31. Bader Society for Development and Reconstruction, Gaza
32. Canadian Palestine Foundation of Quebec, Montreal
33. Center for the Defense of Freedoms, Ramala
34. Center for Science and Culture, Gaza
35. Chamber of Commerce and Industry, Ramala- Al-Bireh District
36. Child Development and Entertainment Center, Tulkarem
37. Committee for Popular Participation, Tulkarem
38. Defense for Children International-Palestine Section, Ramala (DCI/PS)
39. El-Funoun Palestinian Popular Dance Troupe
40. Ensan Center for Democracy and Human Rights, Belיn
41. Environmental Education Center, Belיn
42. FARAH - Palestinian Center for Children, Siria
43. Ghassan Kanafani Society for Development, Gaza
44. Ghassan Kanafani Forum, Siria
45. Gaza Community Mental Health Program, Gaza (GCMHP)
46. Golan for Development, Altos de Golán ocupados por Siria
47. Halhoul Cultural Forum, Hebrón
48. Himayeh Society for Human Rights, Um al-Fahm
49. Holy Land Trust - Belיn
50. Home of Saint Nicholas for the Aged - Beit Jala
51. Human Rights Protection Center, Líbano
52 .In'ash al-Usrah Society, Ramala
53. International Center of Bethlehem (Dar An-Nadweh)
54. Islah Charitable Society-Bethlehem
55. Jafra Youth Center, Siria
56. Jander Center, Campo de al-Azza (Beit Jibreen), Belיn
57. Jerusalem Center for Women, Jerusalיn (JCW)
58. Jerusalem Legal Aid and Human Rights Center (JLAC )
59. Khalil Al Sakakini Cultural Center, Ramala
60. Land Research Center, Jerusalיn (LRC)
61. Liberated Prisoners' Society, Palestine
62. Local Committee for Social Development, Nablus
63. Local Committee for the Rehabilitation of the Disabled, Nablus
64. MA'AN TV Network, Belיn
65. Medical Aid for Palestine, Canada
66. MIFTAH-Palestinian Initiative for the Promotion of Global Dialogue and
Democracy, Ramala
67. Muwatin-The Palestinian Institute for the Study of Democracy
68. National Forum of Martyr's Families, Palestine
69. Near East Council of Churches Committee for Refugee Work - Gaza Area
70. Network of Christian Organizations - Belיn (NCOB)
71. Palestinian Council for Justice and Peace, Jerusalיn
72. Palestinian Counseling Center, Jerusalיn (PCC)
73. Palestinian Democratic Youth Union, Líbano
74. Palestinian Farmers' Society, Gaza
75. Palestinian Hydrology Group for Water and Environment Resources
Development-Gaza
76. Palestinian Prisoners' Society-West Bank
77. Palestinian Society for Consumer Protection, Gaza
78. Palestinian University Students' Forum for Peace and Democracy, Hebrón
79. Palestinian Women's Struggle Committees
80. Palestinian Working Women Society for Development (PWWSD)
81. Popular Art Centre, Al-Bireh
82. Prisoner's Friends Association – Ansar Al-Sajeen, Majd al-Krum
83. Public Aid Association, Gaza
84. Ramallah Center for Human Rights Studies
85. Saint Afram Association - Belיn
86. Saint Vincent De Paule - Beit Jala
87. Senior Citizen Society - Beit Jala
88. Social Development Center, Nablus
89. Society for Self-Development, Hebrón
90. Society for Social Work, Tulkarem
91. Society for Voluntary Work and Culture, Um al-Fahm
92. Society of Friends of Prisoners and Detainees, Um al-Fahm
93. Sumoud-Political Prisoners Solidarity Group, Toronto
94. Tamer Institute for Community Education, Ramala
95. TCC - Teacher's Creativity Center, Ramala
96. Wi'am Center, Belיn
97. Women's Affairs Technical Committee, Ramala y Gaza (WATC)
98. Women's Studies Center, Jerusalיn (WSC)
99. Women's Center for Legal Aid and Counseling, Jerusalיn (WCLAC)
100. Yafa for Education and Culture, Nablus
101. Yazour Charitable Society, Nablus
102. YMCA-East Jerusalem
103. Youth Cooperation Forum, Hebrón
104. YWCA-Palestine
105. Zakat Committee-al-Khader, Belיn
106. Zakat Committee-Deheishe camp, Belיn
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