BOICOT A ISRAEL

martes 8 de diciembre de 2009

Éxito del boicot a los productos Ahava del Mar Muerto

Ahava produce sus cosméticos en una fábrica de la ilegal colonia de Mitzpe Shalem establecida en la ocupada Cisjordania

La campaña internacional para boicotear los productos de belleza Ahava ha conseguido recientemente el apoyo de un parlamentario holandés y de un grupo pacifista de Israel. Durante los últimos meses, activistas de Canadá, Reino Unido, Irlanda, Israel, Estados Unidos y Holanda han llevado a cabo una campaña contra la venta de los productos Ahava por la colaboración de esta empresa con la ocupación israelí.

La campaña sobre la “belleza del expolio” ha incluido acciones llevadas a cabo por las “brigadas del bikini” en Estados Unidos, organizadas por el grupo pacifista estadounidense CODEPINK, y otras acciones solidarias en Londres, París, Viena Montreal y Amsterdam. Las “brigadas del albornoz” holandesas que protestaron en centros comerciales de Amsterdam y Haarlem, no sólo llamaron la atención de la prensa sino también del parlamentario holandés, Harry van Bommel.

Ahava produce sus cosméticos en una fábrica de la ilegal colonia de Mitzpe Shalem establecida en la ocupada Cisjordania. Sin embargo, en las etiquetas de sus productos para el cuidado de la piel, exportados a la UE, figura como origen “Hechos en el Mar Muerto, Israel”. Van Bommel, preocupado por este fraudulento etiquetado, ha exigido al ministro holandés de Asuntos Exteriores, Máxime Verhagen, que investigue el origen de los cosméticos Ahava, y éste ha aceptado hacerlo.

Las colonias de Mitzpe Shalem y Kalia, situadas en el interior de Cisjordania, territorio ocupado por los israelíes, son propietarias del 44 por ciento de las acciones de la empresa. Antes de la guerra de junio de 1967, en esas tierras que ahora son parte de las dos colonias, vivían comunidades palestinas en Nabi Musa (donde ahora se encuentra Kalia), y en Arab al-Taamira cerca de Mitzpe Shalem.

Según el grupo israelí Who Profit the Occupation? [¿A quién beneficia la ocupación?] (www.whoprofits.org), el lodo utilizado en los productos Ahava se extrae en las orillas del Mar Muerto, en el interior de los territorios ocupados, cerca de Kalia. Y Ahava utiliza los recursos palestinos sin su autorización ni compensación alguna, mientras Israel prohíbe a los palestinos el acceso a las orillas del Mar Muerto en Cisjordania.

Esta semana, el ministro palestino de Turismo, Khouloud Daibes expresó su protesta sobre las actividades de Ahava en Cisjordania. Como protesta contra las aspiraciones israelíes de presentar el Mar Muerto al concurso “Las siete maravillas naturales del mundo”, Daibes envió una carta a su colega israelí en la que le exponía sus objeciones al “ apoyo del Mar Muerto en el concurso, junto a productos como los de Ahava, fabricados ilegalmente en colonias israelíes situadas en los territorios palestinos ocupados”.

Recientemente, la campaña internacional para boicotear los productos de belleza de Ahava consiguió el apoyo del grupo pacifista Gush Shalom, que envió una carta abierta el 17 de noviembre a la dirección de la compañía exigiéndole que la empresa trasladara sus actividades fuera de los Territorio Ocupados Palestinos. En ella, decía: “Su decisión de situarla en los territorios ocupados y aprovecharse de unos recursos naturales que no pertenecen a Israel es una medida equivocada que ya ha perjudicado sus intereses y puede hacerlo mucho más en el fututo. Antes o después tendrán que reparar estos daños y su ilegal establecimiento, y cuanto antes sea, mejor”.

Mientras tanto, en los Países Bajos, el diputado Van Bommel declaraba a The Electronic Intifada que apoyaba la campaña internacional contra Ahava: “Puede parecer una tema menor pero es importante como ejemplo del daño que produce el obstruccionismo de Israel a la creación de un Estado palestino”. Y añadió que daría la bienvenida a cualquier otra iniciativa de los demás países de la UE para plantear el problema en sus parlamentos. “El resultado sería incrementar las presiones sobre Israel y, lo que es más importante, impulsar el debate en la opinión pública”.

* Adri Nieuwhof vive en Suiza y es un consultor independiente

Fuente: Adri Nieuwhof, La Haine (Traducido del inglés para La Haine por Felisa Sastre)

domingo 29 de noviembre de 2009

INDIGNANTE!!! el PP abrira sede en Jerusalén.


En 1980 Israel se anexiono la parte este de Jerusalén, en lo que fue una acción ilegal según la legislación internacional y que supuso el traslado de todas las embajadas fuera de Jerusalén como forma de protesta siguiendo lo marcado por la resolución 478 de la ONU

Desde entonces la política de Israel ha ido siempre encaminada a crear una serie de hechos consumados que garanticen la indivisibilidad de la ciudad asi como su judeidad fomentando la limpieza étnica de la población palestina autóctona y su sustitución por colonos judíos.

Ahora el PP informa que va a abrir una sede en Jerusalén. Un acto que no hace más que legitimizar la ilegalidad cometida por Israel, poniendo al PP en contra de la legalidad internacional y las justas aspiraciones del pueblo palestino.

El PP tiene un numero de teléfono gratuito 900 101 446 y un correo, atencion@pp.es a los cuales no estaría mal que de manera educada y ejerciendo nuestro derecho como ciudadanos les hiciéramos saber nuestra oposición a que el PP instale una sede en Israel pero sobre todo en Jerusalén

martes 24 de noviembre de 2009

Crónica de la acción de boicot a Israel en INTUR (Feria de Turismo Interior de Valladolid)

Miembr@s de la Plataforma de Solidaridad con Palestina de Valladolid entregaron el pasado sábado, 21 de noviembre de 2009, una carta abierta a la responsable del expositor de Israel en la Feria de Turismo Interior (Intur), que se ha celebrado estos días en el recinto de la Feria de Muestras de la localidad vallisoletana. En dicha carta se comunicaba a la Oficina Nacional Israelí de Turismo, órgano gubernamental hebreo de promoción turística, que la presencia israelí no era bienvenida a causa de la ocupación militar y del sometimiento de Palestina. En la misiva también se denunciaba la manipulación de la información que se distribuía en el ‘stand’, al presentar lugares bajo ocupación -la Ciudad Antigua de Jerusalén, los Altos del Golán, el Mar Muerto- como si fueran territorio perteneciente a Israel.

Tras entregar la misiva, los miembr@s de la Plataforma se colocaron en las inmediaciones del expositor y repartieron al público, como gesto de contra-información, folletos turísticos sobre Palestina, invitándoles a visitar los territorios ocupados a la vez que se difundía la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el Estado de Israel.

Cabe destacar que la respuesta de las personas asistentes a Intur fue, en su gran mayoría, muy positiva, y muchos de ell@s alentaron a la Plataforma a instalar un expositor en la próxima edición para dar a conocer la situación real de Palestina.

El reparto de folletos y otro material informativo duró hasta que los miembr@s de la Plataforma fueron desalojados por efectivos de la Policía Nacional. Ya en el exterior de la Feria de Muestras, donde esperaban otr@s compañer@s con pancartas y carteles de denuncia, continuó la distribución de folletos y octavillas. En total, se llegó a más de 2.000 personas. El objetivo de contrarrestar la estrategia de ‘normalización’ que persigue el Estado de Israel (estrategia de la que su presencia en la Feria no es sino otro eslabón más, al igual que sus espectáculos, artistas, equipos deportivos, etc) se cumplió con creces. Las personas que acudieron ese sábado a Intur percibieron, al menos, que algo ocurría con Israel, que su presencia distaba de ser ‘normal’ en comparación con el resto de países que acudieron al evento, que la ocupación de Palestina continúa…








Más información en: Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina

lunes 23 de noviembre de 2009

Llamamiento del Comité Nacional de la campaña BDS a los países árabes para que boicoteen a las empresas Alstom y Veolia.


Llamamiento del Comité Nacional de la campaña BDS a los países árabes para que boicoteen a las empresas Alstom y Veolia.

El Comité Nacional de la campaña BDS (BCN) pide a los Estados árabes, especialmente al Reino de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos para excluir a Alstom y Veolia de todas las licitaciones públicas, incluida la red de ferrocarriles del Golfo mientras no se se retiren del proyecto del Tren Ligero de Jerusalén (JLR) y del resto de de proyectos israelíes que violen el derecho internacional.

Alstom y Veolia son los dos mayores accionistas del Grupo City Pass, empresa que gano la licitación presentada por el gobierno israelí en 2002 para construir el Tren Ligero de Jerusalén (JLR). El objetivo del JLR es consolidar de manera irreversible la judaización del Jerusalén a través de la interconexión de Jerusalén Oeste con las colonias más importantes construidas ilegalmente en territorio palestino ocupado, tanto en Jerusalén Este como en sus alrededores.

Además de apoyar la colonización ilegal israelí de tierras palestinas, el objetivo del JLR es fortalecer la política israelí de discriminación racial contra los palestinos e Jerusalén Este, infringiendo sus derechos y haciendo caso omiso de sus necesidades

La complicidad de Alstom y Veolia con el proyecto del JLR es una clara violación del derecho internacional y los principios fundamentales de los DDHH. Por este motivo, una amplia coalición internacional encabezada por el BCN ha puesto en marcha una campaña de boicot contra Alstom y Veolia que a logrado importantes victorias en Suecia, Reino Unido, Francia y Australia. Esta campaña llamada “hagamos descarrilar Veolia/Alstom a contribuido a la perdida de Veolia de millones de dólares en contratos obligándola a declarar su intención de retirarse del proyecto del JLR.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) junto con organizaciones francesas presento en 2006 una demanda en los tribunales franceses contra ambas empresas en conformidad con el derecho civil francés. A principios de Enero del 2008, el tribunal ordeno a las dos compañías la entrega de copias de sus contratos con el gobierno israelí para examinarlos y pronunciarse al respecto quedando a día de hoy pendiente de resolución.

A pesar de los logros importantes, ningún Estado árabe, especialmente del Golfo, tiene excluidos a Alstom y Veolia de las licitaciones de contratos públicos, incluido el contrato de gestión del proyecto ferroviario de Abu Shabi y la red ferroviaria del CCG que se espera cueste 25 millones de dólares. Además, a pesar de su complicidad en la colonización de Jerusalen, Alstom ha ganado recientemente una licitación por de 6.8 millones de dólares para construir un ferrocarril de alta velocidad que una La Meca con Medina.

En nombre de la sociedad civil palestina, en particular en la de la Jerusalén ocupada hacemos un llamamiento a todos los Estados, particularmente los árabes para excluir a Alstom y Veolia de todos los contratos y licitaciones hasta que se retire completamente del JLR y ponga fin a su complicidad en todos los proyectos israelíes que violen el derecho internacional y los derechos del pueblo palestino.

Fuente:Badil

Gobierno neerlandés abre investigación sobre la procedencia de los productos Ahava

Ministro de Asuntos Exteriores Maxime Verhagen ha accedido a investigar la procedencia de los productos Ahava a petición del portavoz de Asuntos Exteriores Harry van Bommel .

La empresa israeli fabrica productos cosméticos en el asentamiento de Mitzpé Shalem en la Cisjordania ocupada con minerales y barro del río Jordán con la etiqueta “made in Israel”. Este tipo de practica esta en contradicción con el derecho internacional que prohíbe a una potencia ocupante vender con su nombre productos del territorio que ocupa.

Fuente: bds

viernes 20 de noviembre de 2009

Colaboración inmoral de compañía de agua portuguesa con Israel

La gestión de la compañía de agua portuguesas EPAL informo recientemente a sus trabajadores acerca de su colaboración con la israelí Mekorot Water Company en "cuestiones de seguridad del agua". Ante la noticia un empleado de EPAL que recientemente visito la ocupada Cisjordania, informo a sus compañeros de cómo Israel está privando a los palestinos del agua, refiriéndose al informe de Amnistía Internacional del 27 de octubre. EPAL respondió despidiendo al empleado.



En el informe titulado "Israel corta el agua a los palestinos" ", Amnistía Internacional acusó a Israel de negar a los palestinos el derecho a acceder al agua adecuadamente, manteniendo un control total sobre los recursos hídricos compartidos y aplicando políticas discriminatorias.

EPAL es una filial de la empresa estatal Agua de Portugal. La empresa provee de agua a aproximadamente tres millones de personas en 35 municipios de Portugal, incluyendo la ciudad de Lisboa. Mientras tanto, Mekorot desempeña un papel clave en la aplicación de las políticas discriminatorias de agua por parte de Israel.

Mekorot fue fundada en 1937 por Levi Eshkol para apoyar el desarrollo de los asentamientos sionistas en el Mandato Británico de Palestina. Eshkol, ocupó el cargo de director general de Mekorot hasta 1951 y más tarde se convirtió en primer ministro del Estado de Israel. Durante su mandato, la Ribera Occidental, fue ocupada en la guerra de junio de 1967.

En agosto de 1967, la autoridad sobre agua de Cisjordania se trasladó a Israel por la Orden Militar 92. Dos meses después, la Orden Militar 158 declaró que ninguna persona en la Cisjordania ocupada le estaba "permitido establecer, poseer o administrar una instalación de agua sin un nuevo permiso oficial”. Permisos que pueden ser denegados sin dar razón alguna. Un año más tarde, se publicó la Orden Militar 291, declarando todos los recursos de agua en la Ribera Occidental son propiedad pública del Estado de Israel.

Mekorot obtuvo un papel importante en el sector del agua en Cisjordania después de 1982, cuando el entonces Ministro de Defensa Ariel Sharon supervisó la transferencia de propiedad de todos los sistemas de abastecimiento de agua en Cisjodrania. Mekorot pagó un precio simbólico de un seckel por propiedades palestinas valoradas en 5 millones de dólares.

Según Amnistía Internacional, Israel utiliza el 80 por ciento del agua del “acuífero de la montaña” la única fuente de agua para los palestinos en la Ribera Occidental. Mekorot vende agua a precios altamente subsidiados a los colonos israelíes en los asentamientos ilegales de Cisjdorania. Mientras que el agua suministrada a los palestinos se vende a precios mucho mayores que los subsidiados.

Los asentamientos ilegales de Israel reciben un suministro continuo de agua, incluso en los calurosos veranos, cuando el agua es escasa. En 2000, un alto funcionario que había trabajado para la Comisión de Agua israelíes dijo a la organización de derechos humanos israelí B'Tselem en conversación telefónica que "la obligación de Mekorot es servir, en primer lugar, a los asentamientos judíos y a los ciudadanos israelíes" (Thirsty for a Solution, "B'Tselem, julio de 2000). En su informe de octubre de 2009" Agua - una cuestión de supervivencia para los palestinos ", el Instituto de Investigación Aplicada de Jerusalén informó de que Mekorot redujo los suministros de 10.000 metros cúbicos por día a 6.000 metros cúbicos por día en Belén este verano. En junio, julio y agosto, Mekorot corto el suministro de agua de 5.000 metros cúbicos por día a 2.500 metros cúbicos al día en la municipalidad de Hebrón, debido a una mayor demanda de los asentamientos israelíes se dio prioridad sobre las necesidades de los palestinos. En respuesta a los recortes en el suministro de agua, una coalición de organizaciones israelíes, palestinas e internacionales, organizaciones no gubernamentales combinaron un convoy del agua hacia las aldeas de las colinas del sur de Hebrón el 26 de septiembre.

El derecho internacional limita los derechos de una potencia ocupante para utilizar los recursos de agua de un territorio ocupado, y prohíbe a una potencia ocupante discriminar entre los residentes de un territorio ocupado. Israel se ha apropiado ilegalmente de los recursos hídricos situados en los territorios palestinos ocupados desde 1967. Israel ejerce un control total sobre los recursos hídricos palestinos, y emplea una política discriminatoria de la distribución de agua. Mekorot desempeña un papel clave en las políticas de agua de Israel y es cómplice en la violación del derecho internacional.

Según la legislación europea, EPAL tiene la facultad de excluir a un operador de la licitación de un contrato público o puede rechazar cualquier oferta si se comprueba que la persona u organización haya cometido un acto considerado como "falta grave". La Directiva 2004/18/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2004, sobre coordinación de los procedimientos de adjudicación de contratos públicos de obras, de suministro y de servicios públicos es explícita al respecto. Al igual que otras empresas europeas que dan apoyo a la ocupación israelí, EPAL y sus inversores pueden esperar un seguimiento y una presión cada vez mayor para que se retire de los acuerdos que socavan el derecho internacional.

Fuente: Electronic intifada

martes 17 de noviembre de 2009

La Oreja impasible

El grupo La Oreja de Van Gogh legitima con su gira por Israel la ocupación militar y civil de Palestina

Decía Desmond Tutu que optar por la neutralidad en un caso de injusticia supone tomar partido por el opresor. En la misma línea, Albert Einstein aseguraba que el mundo es un lugar muy peligroso no por los que hacen el mal, sino por aquellos que se sientan a contemplar lo que ocurre. Graham Greene dibujaba en ‘El americano impasible’ el retrato del seráfico ignorante que siembre el desastre por donde quiera que pasa a pesar de sus buenas intenciones. Se podrían poner miles de ejemplos sobre los peligros del falso pacifismo, la neutralidad, el buenismo… El pensamiento blando, en definitiva. Todos esos ejemplos le cuadrarían a La Oreja de Van Gogh.
El grupo donostiarra comenzó la pasada semana una gira por Israel de diez días de duración. La visita incluye conciertos en Tel-Aviv, Lod y el Mar Muerto y la filmación de una película. Los componentes del grupo aseguran que no hay ninguna motivación política. Ellos irían a “cualquier lugar del mundo” a mostrar su música y además estarían “encantados de tocar en territorio palestino, simplemente no ha surgido”.

Concedamos a La Oreja de Van Gogh el beneficio de la duda. Supongamos que su único afán es artística. O simplemente económico, con la legítima intención de abrir nuevos mercados. En el caso de que así sea, las consecuencias que se derivan de su visita muestran los peligros de la ignorancia, la irreflexión y la irresponsabilidad.

En primer lugar, su viaje a Israel está organizado por la Casa Sefarad-Israel. Esta institución está formada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid (Miguel Ángel Moratinos, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón componen el Consejo Rector) y sus objetivos son, según rezan sus estatutos, “fomentar un mayor conocimiento de la cultura judía” y “desarrollar vínculos de amistad y de cooperación entre la sociedad española y la israelí”. En la práctica, la Casa Sefarad-Israel actúa como un organismo legitimador del Estado sionista y de su agresión al pueblo palestino. Por supuesto, esta legitimación no se hace de forma explícita, sino por omisión. Basta leer su boletín mensual. En él, no se hace ninguna referencia a la ocupación militar y civil de Palestina ni a la continúa vulneración de la legalidad internacional y de los derechos humanos. Por el contrario, todas las páginas están impregnadas de esa “normalidad” y “occidentalidad” que tanto persiguen los dirigentes hebreos: intercambios culturales y educativos, espectáculos, arte y literatura, viajes, encuentros comerciales, congresos, moda… Y Holocausto, mucho Holocausto. En este contexto, no deja de resultar de un cinismo atroz que la responsable de Prensa y Comunicación de la Casa Separad-Israel, Úrsula O’Kuinghttons, afirme que la banda no visitará Gaza y Cisjordania porque no se trata “de un acto de proselitismo”, sino “la historia de un grupo que descubre un país”. ¿Qué hace la institución para la que trabaja sino un proselitismo continuo del Estado de Israel y de su beligerancia hacia Palestina?

(Conviene recordar que la Casa Sefarad-Israel, creada en diciembre de 2006, es una concesión del Gobierno español a Israel y su actividad -incluidas las gestiones para la gira de La Oreja de Van Gogh- se financia con fondos públicos. Por el contrario, no existe ningún órgano de relaciones con Palestina de similar empaque, con autonomía presupuestaria y formado por las administraciones central, autonómica y local).

Otra consecuencia, y no menos grave, es la utilización que la sociedad israelí hace de la presencia de cualquier personaje de relevancia en el país, sea artista, político, científico, deportista o de otro ámbito. En esa estrategia de ‘normalidad’ y de reforzamiento de la ‘occidentalidad’, frente a un entorno árabe-oriental al que quieren presentar como bárbaro, incivilizado y fundamentalista, la llegada de famosos europeos o norteamericanos es recibida con una expectación desmesurada: los políticos se fotografían al lado de los artistas, los medios de comunicación cubren en directo todos sus movimientos, las entrevistas y los reportajes se suceden sin parar, los conciertos se saldan con llenos espectaculares… Así ha ocurrido en los últimos meses con Depeche Mode, Madonna o Leonard Cohen.


La Oreja de Van Gogh no ha sido una excepción. Por supuesto, los iconos culturales de esta ‘normalidad’ corrieron a dejarse ver junto a los donostiarras. En su concierto de Tel Aviv actuaron Noa, la ‘pacifista’ que justifica la masacre de Gaza a la vez que rechaza el Informe Goldstone que denuncia las atrocidades del ejército israelí, o la árabe-israelí Mira Awad, cuyo papel de ejemplo de la multiculturalidad que fomenta el Estado de Israel cada vez es más patético. El grupo, no obstante, parece no darse por enterado. “Es verdad que tocar en Israel puede estar cargado de connotaciones”, afirmaba su cantante, Leire Martínez, “pero nosotros vamos a disfrutar, a compartir con la gente; eso es lo importante”. Se olvida de que entre la gente que no escuchará su música está el millón y medio de árabes-israelíes -los llamados palestinos del 48- que no podrán permitirse ir a sus conciertos por falta de recursos (la brecha económica entre judíos y árabes-israelíes cada vez es mayor) o, simplemente, porque un guardia de seguridad les denegará la entrada. Ese millón y medio de personas, discriminadas social y jurídicamente, cada vez está más alejada de Mira Awad.

Por eso es tan importante el boicot cultural dentro de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel. Porque ataca a una de las líneas prioritarias del sionismo: la proyección de una imagen de normalidad, occidentalidad y cosmopolitismo mediante la cultura. Es una estrategia bien definida y a cuya puesta en práctica el Estado hebreo dedica ingentes recursos. El debate en las organizaciones que secundan la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones sobre la conveniencia de boicotear manifestaciones artísticas ha sido muy intenso. Baste recordar las recientes visitas de Noa o Mayumaná. Y muchos aún albergan dudas. Quizás para disiparlas habría que tener siempre presentes las palabras de Arye Mekel, director general de Asuntos Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, tras la matanza de Gaza: “Enviaremos por todo el mundo a nuestros novelistas y escritores más conocidos… De esta forma mostraremos el rostro más amable de Israel y evitaremos que se nos identifique únicamente en un contexto de guerra”. (The New York Times, 3 de marzo de 2009). En los meses posteriores a la masacre, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel destinó dos millones de dólares para mejorar la imagen del país a través de la cultura y del espectáculo.

Si para el Estado de Israel su proyección exterior a través de la cultura es prioritaria, el desenmascaramiento de esa estrategia debe ser también prioritario para la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones. Y ese desenmascaramiento ha de llevarse a cabo en dos direcciones: mediante el boicot tanto a los artistas israelíes que salen al extranjero como a los artistas extranjeros que van a Israel.

Por último, otros resultados negativos de la gira de La Oreja por Israel son imputables tan sólo a los miembros del grupo, bien a su ignorancia o al deseo de no ofender en lo más mínimo a sus anfitriones (en el caso de que sea por ignorancia, tal vez el guitarrista y compositor del grupo, Pablo Benegas, debería pedirle a su padre, el político socialista Txiki Benegas, que le diera unas lecciones básicas de geopolítica de Oriente Próximo).

Dicen los músicos que estarían “encantados” de tocar en territorio palestino, pero simplemente “no ha surgido”. Pues bien, La Oreja de Van Gogh sí va a tocar en Palestina. Su concierto previsto en el Mar Muerto se llevará a cabo en pleno territorio palestino. Porque el Mar Muerto es Palestina, tanto según el Plan de Participación de las Naciones Unidas de 1947 y del armisticio de 1949 como de las sucesivas resoluciones. También tienen programada una actuación en Lod, quince kilómetros al sudeste de Tel Aviv. Lod es la antigua ciudad árabe de Lydda, que, según el Plan de Participación, correspondía al estado palestino. Tropas judías la conquistaron en 1948 y deportaron a su población, en una operación inscrita en una estrategia de limpieza étnica (Ilan Pappé, ‘La limpieza étnica de Palestina’, Editorial Crítica, 2009). Y finalmente, en su página web han colgado fotografías de su visita al Muro de las Lamentaciones. En el texto que acompaña a las imágenes se asume que el Muro de las Lamentaciones se encuentra en Israel. En realidad, el Muro de las Lamentaciones está en la Ciudad Antigua que, a su vez, pertenece a Jerusalén Este, territorio palestino y, en consecuencia, zona bajo ocupación.

La repetición de forma acrítica del lenguaje oficial israelí cala como la lluvia fina: la historia se tergiversa o se olvida, la realidad se falsea o se oculta y se impone la aceptación de los hechos consumados como única verdad. En palabras de Amira Hass, periodista israelí especializada en asuntos palestinos, ese lenguaje oficial “alienta a la gente a no saber” y “borra la percepción del verdadero proyecto que está en marcha: una mezcla especial de ocupación militar, colonialismo, apartheid, autogobierno palestino en enclaves aislados y una democracia sólo para judíos”.

Por eso, por los graves peligros que entraña la ignorancia, habría que mostrar a los miembros de La Oreja de Van Gogh la realidad de lo que ocurre en Palestina. Un buen cauce es la entrada que bajo el título de Shalom han creado en su página web. Y después instarles a actuar en consecuencia. La responsabilidad de un grupo que ha vendido cerca de siete millones de discos y cuya base de seguidores está compuesta en su gran mayoría por adolescentes es mucha. Muchos de ellos acudirán a ver la película que está en marcha. Desde la Casa Sefarad-israel se asegura que el objetivo de la cinta es “enseñar al público español la realidad del país desprovista, eso sí, de cualquier estereotipo”. Ojalá sea así y el filme evite los tópicos de la ‘normalidad’, ‘occidentalidad’ y del ‘sufrido pueblo asediado por millones de árabes furibundos que rechazan las sucesivas ofertas de paz’. Ojalá la película refleje sólo y tan sólo la realidad de lo que allí ocurre. Y después, que sea el público el que juzgue.

La Oreja de Van Gogh tendría que tomar conciencia de esta realidad no por miedo a un boicot, sino por ética, por justicia y por solidaridad; por no ser de los que se quedan mirando mientras otros hacen el mal; por no ser el americano impasible de esta historia, y porque, optando por la neutralidad, se colocan al lado del opresor.

Fuente: Alejandro Fierro. Rebelión.org